El padre Bernardo Montoya, sacerdote católico, desde su juventud manifestó una gran pasión y amor por la necesidad del otro; a raíz de esto surgió el deseo de apoyar a la niñez y juventud que se encontraba en las calles pidiendo limosna, razón por la cual su gran labor inicia en 1935 con la creación de nuestra fundación, Acarpin. Su nombre se debe a la defensa que el fundador profesó por la alfabetización, la catequesis y la capacitación durante su vida. Además creó la escuela donde los menores reciben educación. En la actualidad su trabajo se mantiene vigente e incluso se ha podido extender brindándole atención aquella población que tiene otro tipo de problemáticas sociales, entre las que sobresalen el abuso sexual, maltrato físico y el abandono.

 
 

Presidente y Representante Legal:

Mario Hernán Correa Robledo

Tesorero y Representante Legal Suplente:

German Correa Robledo

Vocales:.

Juan Carlos Macías

Stella Ramírez Montoya

Jairo Andrés Gutiérrez Henao

Ricardo Valdivieso Valenzuela

Oscar Alejandro Correa Cardona

Revisora Fiscal:

María Victoria López Acosta

Contadora:

Luz Mery Álvarez Zapata

 
 

Acarpin atiende a 62 niños, niñas y adolescentes de todo Colombia, principalmente ubicados en municipios de Antioquia y las distintas comunas de la ciudad de Medellín, sin embargo, la situación de conflicto nos ha remitido niños de muchas zonas rurales del país que nos lleva a un impacto nacional. La vulneración que ha sufrido nuestra población nos ha llevado a especializarnos específicamente en el restablecimiento de derechos de problemáticas sociales como el abandono, inobservancia, maltrato, amenaza, abuso sexual y psicológico. La edad de nuestra población va de 7 a 18 años quienes reciben el apoyo de un grupo de profesionales que orientan su crecimiento por medio de la pedagogía del afecto para que a corto, mediano y largo plazo logren visionarse dentro de la sociedad con un proyecto digno.

Se apoya el desarrollo psicoemocional de los niños permitiendo espacios terapéuticos por medio de intervenciones individuales y grupales; también, se encargan de acompañar todos los procesos diarios de los niños y promover actividades que mejoren las conductas sociales y la buena utilización del tiempo libre. Además la capacitación se orienta como posibilidades pre-laborales necesarias a futuro.